Retruque y gol o gol de retruque
En el teatro del mal fútbol Venezuela es Grecia. Y Grecia es Grecia, por cierto. Pero ésto no viene al caso.
Hace unos instantes la vinotinto hilvanó fortuitamente un blooper casi tan hilarante como la patinada de pansa de Iginia Bocalandro en aquellas frías olimpiadas; verbo y gracia de querer deslizar a una foca -a ella-, teniendo como soporte únicamente a una escualida tablita de luge.
Esta vez, Renny Vega, un portero para nada cuestionable, pero que jugando en la venepiche saborea como uno más del montón las mieles del mal fútbol que nos acompaña, despejó con precisión de taxidermista un balón que a todas luces lucía inofensivo, certeramente contra la lapidaria espalda del ¿central? Cichero, y que en el rebote, sea por tragedia o por comedia, terminó al fondo de la red venezolana, consumando así el 1 a 0 para Bolivia y, al mismo tiempo, el autogol más estúpido que yo haya visto en mi vida. Y miren que tengo muchas horas de fútbol a cuestas.
Así fue, un gol de retruque. Un gol que nos recuerda que somos un accidente futbolístico donde todas esas décadas siendo los colistas del sur, no se van a tapar ni con todos los petrodolares que nos inyecten, menos, a punta de los himnos cantados por caramelos de cianuro.
Algo que no quiero dejar pasar es la oportunidad para reiterar que narrador de fútbol venezolano que tenga aspiraciones, termina siendo un güevon sin criterio propio, enfermo de un miedo patológico que lo emascula de opinar críticamente sobre la selección. Meridiano sabe mucho de eso. De no escupir el plato que le da de comer.

Apuesto a que con un resultado diferente no te habrías tomado la molestia de escribir al respecto. Creo que fué simple cuestión de mala suerte, algo que le puede pasar a cualquiera, aunque es verdad que es uno de los más estúpidos que he visto (hay peores, créeme). Fíjate que en un tiro libre cobrado excelentemente el balón pegó en el ángulo y salió. Bolivia hizo menos méritos que Venezuela para ganar el partido, pero tuvieron mucha suerte, y eso a veces cuenta. Yo sigo siendo optimista con respecto al crecimiento de fútbol venezolano. Saludos.
Trackback A volar por: yondri March 27, 2008 2:28 am
Como yo no creo en la suerte no tengo el consuelo de poder echarle la culpa!
No vi el partido, así que no opino sobre quién mereció ganar.
Sólo opino sobre tu post, Pino, y tengo que decir que “ni tan calvo ni con dos pelucas”. Me explico:
Es cierto que el fútbol venezolano deja mucho que desear, es cierto que nuestra Selección ha hecho papelones bien tristes, eso nadie con dos dedos de frente lo va a negar.
Pero creo que un flaco favor le hacemos a nuestro fútbol cuando nos expresamos de manera tan despectiva, cuando la “autocrítica” (que nada tiene de auto, sino que es mera crítica destructiva) pasa a ser una burla. Burlarse de un mal resultado es la manera más ruín de expresar frustración, viejo!
Y esto te lo dice alguien que no cree en eso de retener a los grandes jugadores “para subir el nivel de nuestra liga”, creo más bien que si un jugador venezolano tiene talento, debe buscar la forma de irse cuanto antes a otra parte donde pueda desarrollarse plenamente. Te lo dice alguien que no cree ni por un instante que hayamos dejado de ser “la cenicienta” del futbol suramericano, creo más bien que seguimos y seguiremos siendo “los colistas” como tú bien dijiste.
Pero aun así, sigo nuestro fútbol con atención (aunque no haya visto este partido), guardo los mejores deseos para mi Selección y llevo la camiseta con el mayor amor; pero sobre todo, me puedes ver analizando un partido y mencionando con claridad TODOS los errores que se haya cometido, mas nunca me vas a ver degradar ni despotricar de la Selección ni de un jugador ni de un fútbol que está luchando por mejorar.
Saludos viejo!
Trackback A volar por: Mariale divagando March 27, 2008 11:14 am
Leo los comentarios y, como siempre, no entiendo por qué razón uno tiene que sentirse culpable cuando explota de la risa ante semejante autogol. Simplemente estaba viendo el juego, con el escepticismo con que siempre veo los juegos de la selección (en minúsculas, digo yo), y vi venir la situación; como ocurre con los buenos chistes, un microsegundo antes de concretarse el desenlace sentí que me lo estaba imaginando y que era imposible, pero ahí entró el balón, y simplemente exploté de la risa.
¿Acaso el fútbol no es un juego? ¿Un juego no está hecho precisamente para el esparcimiento, la diversión? ¿Acaso tenemos que dejar en segundo plano un evento evidentemente chistoso, en favor de una especie de furor nacionalista que no tiene por qué ser la finalidad principal de un deporte como el fútbol? ¿Acaso estamos en la obligación de hacer favores, rendir tributo o servicio a un deporte simplemente porque se supone que es “nuestro”, como si se tratara de prestar servicio militar o ser reservista?
Tal vez es un problema mío, pero este tipo de furor nacionalista que intenta convertir al fútbol o a cualquier evento (incluso político) en una especie de ritual de pleitesía que merece nuestra adoración simplemente porque existe y nació “aquí” siempre me desagrada. Creo que es un sentimiento perjudicial con una tendencia olimpíadas-de-Berlín. Y creo que lo importante del fútbol es que sea buen fútbol, y no que “porte con orgullo el blasón de nuestro patrio suelo enalteciendo los colores…” etc.
Trackback A volar por: the_input March 28, 2008 3:00 pm
¿Existió algún partido de la vinotinto donde no haya habido un autogol?
¡Que cagada!
Trackback A volar por: mijhail April 16, 2008 2:20 am