Entre tanta ciencia, tantas investigaciones, tantos avances tecnológicos, tanta información y tanta gente que hoy cuenta con los recursos necesarios par tratar de entender cualquier fenómeno a través de numerosos enfoques epistemológicos existentes en la actualidad, no entiendo como no se ha hecho un estudio serio que explique lógicamente de una vez por todas, aquel tema tan cuestionable como es el de la reencarnación. Algunas religiones la aceptan y defienden, otras, tradicionalmente son sus mayores detractoras, pero hasta ahora, hasta hoy, porque hoy he sido iluminado con la respuesta que responderá preguntas como ¿Existe la reencarnación?, ¿Habrá vida después de la muerte?, nadie había tenido la gallardía para explicar didácticamente el porqué este fenómeno no puede ser viable. También quiero señalar que, a la par de este asunto tan absurdo como es la reencarnación en esto de las almas, existe el paradigma cristiano que como metáfora no es menos absurda que la otra: Un alma para cada ser humano; siendo el cuerpo un vehículo desechable (menos mal que es biodegradable) y, el alma el verdadero bien, que luego de vivir una existencia material, se debe ir a esperar aquel cagante juicio final. Para este cuento también habrá una respuesta como bonus, sólo que esta vez el iluminado fue the_input, quien en menos de 15 minutos y, abstraído en las formas más complejas del pensamiento, también vivió un insight al encontrar una verdad universal que como la mía, no es relativa.
Ya para ir entrando en el tema central de este asunto, quiero señalar que la sobrepoblación mundial vendría siendo el verdugo de éstos dos paradigmas contraterrenales. Sólo es cuestión de hacer las preguntas correctas para responder tamañas y aterradoras incógnitas. ¿Si ésto de la reencarnación propone que cada vez que nace un ser humano, su cuerpo porta un alma irrepetible, no sería obligatorio que para que la cuenta cuadre, siempre deberían haber la misma cantidad de seres humanos naciendo generación, por generación?. Bueno más que seres humanos, seres vivos. ¿Si la tendencia de la densidad poblacional siempre ha sido en aumento, de dónde vienen todas éstas nuevas almas?. En cierta forma ambas preguntas podrían ser respondidas con respuestas como: ¿es tanta la deidad divina y el poder que maneja Dios es tal, que el cielo puede costear una línea de producción tipo General Motors, fabricando almas según las necesidades del crecimiento de la sociedades terrenales? o, ¿Las almas chingan y éstas entre sí pueden reproducirse?.
Ésas son las preguntas/respuestas que se me ocurren, pero en términos francos ni éstas y, creo que ninguna respuesta posible me deja satisfecho porque, en cierta forma contradicen los mismos modos divinos que tanto se han esmerado en meternos en la cabeza. Bueno, si, Dios en omnipotente, pero coño, 2 + 2 son 4 y aquí las matemáticas aplican también. Así que, luego de iluminarnos con mis interrogaciones, a partir de aquí creo que estamos claro de que la reencarnación es un asunto que no es viable por sus mismas limitaciones; es decir, el mito es falso. Como tampoco sería viable la perspectiva cristiana, más o menos por fronteras similares, cosa que me comentaba the_input hoy al medio día. ¿Y a qué se refería él con esta perspectiva?, bueno, vuelvo y redundo con la sobrepoblación como respuesta, pero en este caso más por lo que representa que, por lo que exige de Dios. Si todas las almas que han venido a la tierra con cada ser humano que ha vivido, es trasladada al lugar donde deberá esperar el juicio final, ¿De qué tamaño tendría que ser este sitio para meter juntas -y que quepan- las almas de todos los hombres?, ¿Tendría la tierra –incluso el mismo espacio– la suficiente capacidad para apilar juntas a todas estas almas?, ¿de cuantos centímetros sería el espacio personal con el que contaría cada alma en un lugar como éste?. ¿Cuantos han vivido hasta ahora?, ¿Dios existe?, ¿Qué es la nada?, ¿Mezclar Mentos y Coca Cola puede ser letal?, ¿existen los extraterrestre?. Creo que todas estas preguntas son las respuestas que desmienten éstos absurdos universales, a la vez que están tan bien argumentadas que es más que obvio que the_input y yo tenemos razón, así que quien defienda estos embustes, inevitablemente se estarían echando una patinada epistemológica más escandalosa que el bollo de Iginia Boccalandro. Ésas son mis concluyentes conclusiones.