Ayer me llegó otro correo de este señor que tenía como encabezado: READ CAREFULLY AND KEEP SECRET. Sin embargo, esta vez mi amigo YUSUF me estaba escribiendo desde Ouagadougou, Burkina-Faso. Y por lo que veo, aún anda rodando por toda la geografía africana con el cuento de los “TWENTY TWO MILLION,THREE HUNDRED THOUSAND UNITED STATES DOLLARS”, que si se los debo, o que su banco me los debe a mí, o que si me los heredó alguien que, en Burkina-Faso, tenía en sus arcas, tal cantidad de dinero. La verdad es que tantos ceros me nublan y me dificultan entender lo que me escribe YUSUF.
De antemano le pido disculpa a mi amigo Burkinés porque sé que estoy faltando a su petición de guardar el secreto, aunque digo a mi favor, que tampoco estoy dando mayores detalles de los otros secretos que él me escribe en el cuerpo del correo. Ahora bien, tal cantidad de ceros también me despiertan la pregunta de ¿Qué haría yo, si me encontrara un billete de 20 millones de dollares tirado en una acera?.
Fácil, me compraría una gibson les paul, dos fender, una tele y otra stratocaster. Un bajo Jerzy Drozd, bueno, son veinte melones, mejor uno por cada número de cuerdas: un 4 cuerdas, un 5 cuerdas, un 6 cuerdas. Además compraría una guitarra Taylor folk, una batería mapex, pearl, o yamaha (o las tres). Compraría un montón de vainas más, no sólo para mí claro está, la casita pa mi mamá, el camioncito nuevo pa cargar los plátanos pa mi papá, etc. Pero lo primero que haría, teniendo unas chivas más que las que tengo ahora, lo primero que haría sería renunciar a este trabajo y montar un estudio de grabación, o una productora de cine independiente. Eso sí, con veinte millones, planificaría una renuncia apoteósica, bien rimbombante e iconoclasta.
Agregado de última hora:
Además, entre otras cosas he pensado que, en vez de casa, tendría un barco y viviría en mares internacionales. Financiaría proyectos que a nadie le interesen, sólo por ocupar espacios públicos y quitárselos a las cosas que a los demás le gusten. También haría eventos rentables, para cancelarlos al final, justo antes de llegar a su fin exitoso. Por ejemplo, un concierto de Olga Tañón. Pujaría con estrellas del cine la adopción/alquiler de niños africanos, para complicarselas un poco. No tendría un enano como maru, pero sí contrataría un arlequín. Pero insisto, mi renuncia de este trabajo sería algo inolvidable.
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¿Qué haría Ud?