6:40 de la mañana.
Hoy salí temprano, a eso de las seis de la mañana. Me provocó deambular por algunos recovecos de la ciudad. Aprovecharlos sin tantos carros, y sin tanta gente, con los perros de siempre sí y con otra luz. Pasaba al frente de la boutique del fotógrafo y ella estaba allí, irresistible, hermosa, entre tantas cosas. No me dijo nada. Le tomé una foto y seguí.

