En mi post anterior “TVES: como eres de verdad” el señor Eduardo Franco me escribió lo que cito textualmente a continuación:
Primero que nada gracias por la sintonìa para aquellos y aquellas que ven el programa, segundo quisiera invitarlos a recapacitar y a tratar de construir en vez de destruir, calificativos como Pendejo, carajo, charlatan, lo que hacen es destruir en vez de construir, y tercero a quien sepa hacer este trabajo mejor que yo le cedo a partir de este momento que el espacio en TVES.
Sin màs a que hacer referencia
Eduardo Franco
Pero como este es mi blog y aquí yo digo lo-que-a-mí-me-dé-la-gana, me siento con el deber de dejar bien pública la respuesta que debo ofrecerle.
—
Bueno amigo Franco, creo que hay varios malentendidos en su respuesta que quisiera corregir de una vez, para que quedemos claros y contentos.
No veo nada de malo en usar esos calificativos que, según usted, sirven sólo para “destruir en vez de construir” ya que no sé si lo sabe, pero en Venezuela, desde nuestro presidente para abajo, éstas son palabras de uso muy común en nuestro vocabulario, así que sea por libertad de opinión o por “lo que es igual pal pavo lo es pa la pava” no veo entonces el porqué de que yo no pueda usar libremente tales palabras.
Quiero aclararle también que cuando le digo pendejo, no estoy evocando, menos comparándolo a usted mi amable señor, con aquellos pelitos que nacen en el pubis y en las ingles. En realidad, cuando hago esto, me apego a la tercera acepción que tiene la RAE para la palabra pendejo donde deja bien claro que ésta sirve además entre otras varias funciones, para definir a un “hombre tonto, estúpido”.
Ahora bien, por qué yo pienso que usted es un rolitranco de pendejo es un asunto que obedece a varias razones que le quiero reiterar:
Ud es un pendejo en un primerísimo lugar por dedicar media hora de una televisora pública y social a enseñarnos con su recetario de fuente de soda, o de carrito perrocalientero, a como preparar el “Sandwich de jamón y queso tostado pero no aplastado”.
Ud es un pendejo además por ser tremendo ignorante al apropiarse de la frase del poeta García Lorca “verde que te quiero verde” sin tener la más puta idea de donde venía.
Y por si fuera poco Ud reventó el pendejómetro, al ponerse a estar escribiendo su nombre en google -de qué tamaño hay que tener el ego- para ver que se a dicho de su programa o de usted mismo; que supongo será la única razón por la que terminó aquí en mi blog, indignado porque yo me haya atrevido a criticar su oficio.
Por cierto, creo que mi blog tiene más sintonía que su programa.