Desde que camino en dos patas he tenido cierto temor a los grupos donde todos están de acuerdo entre sí. De allí que siempre he sido tan renuente a andar con grupos muy numerosos de personas; renuencia que sumada a una incipiente misantropía influye negativamente cada vez más en mi negligente visión del mundo.
Esta mañana leía en los últimos capítulos de La Biblia de Neón de Toole unas líneas que se referían a esas microsociadades elitescas donde el pensamiento entubado es fundamental: “Por esta razón todo el mundo se parecía tanto, en la manera de hablar y actuar, en sus gustos y sus odios. Si alguien detestaba algo, y era una persona como tenía que ser, todo el mundo debía detestar lo mismo. Si no lo hacías así, la gente te odiaba. En la escuela nos decían que debíamos pensar por nuestra cuenta, pero eso era imposible en el pueblo. Tenías que pensar como tu padre había pensado durante toda su vida, y eso era lo que todo el mundo pensaba”.
En estos de los blogs siempre he pensado que existe -deben haber más- una elite que, como en todas, estar “de acuerdo” es un requisito para ser parte de ella. Claro, si eres parte, luego viene lo más depinga de una elite que no es otra cosa que la exclusión. Y eso sumado al alto grado de socialización real que se produce como consecuencia de tener un blog en venezuela, hace que dicha actitud me parezca francamente cagona.
¿Se tiene un blog para conocer gente, o se conoce gente por tener un blog?. Igualmente, en cualquiera de los casos no veo que una vaina tenga que ver con la otra. Además que, siendo tan fácil abrir un espacio de éstos, no comprendo por qué tener un blog ya sea eso que llaman “tener algo en común”.
A veces me da la sensación de que veneblogs, o to2blogs son el patio de un liceo cualquiera, donde una bola de tontos se inventaron su propia tribuna para sentir eso que llamaban popularidad. No necesariamente esos blogs sean los más interesantes, pero ni modo que me toque a mí definir en este caso lo que es “interesante”. Interesante en lo que a mí concierne, claro. Eso sí, muchos de esos blogs, son sólo blogs viejos -de la primera edad- y que obviamente tienen licencia para inventar la elite, otros son creídos y bien posados, otros tienen mucha actitud, otros son idiotamente panas, y otros son blogs de gente nueva y que antes de escribir el primer post, buscan esa elite necesaria para admirarla y para desear ser parte de ella.
A la final son tan aburridos esos metablogs que no tienen otro tema que sea distinto a lo depinga que es tener un blog, y, todavía mucho más depinga, la gente que los tiene, tanto así, que de vez en cuando me hacen volver a la tesis de que esta vaina no es otra cosa que un tendedero público y barato para exhibirnos. Ergo, Blogs y Twitter terminan siendo por estas latitudes, lamentablemente, el mismo placebo sube-ego de una seudo-elite, e ironicamente, de todos sus groupies.